Aunque no hayas podido estar con ellos los últimos días, has compartido una vida, toda una trayectoria vital que es lo que nos debe servir para estos momentos. Todo ese tiempo compartido con el ser querido.

La Fundación Luca de Tena ha redoblado la atención a los huérfanos de periodistas o de empleados de prensa que forman parte del Programa de Atención a Familias de Periodistas, para tratar de ayudarles en unos momentos en los que la soledad y el recuerdo de esos seres queridos puede ser más difícil de sobrellevar.

Cabe recordar que la Fundación, aunque ha ampliado con el paso de tiempo su función a otros campos, inició su actividad como internado para huérfanas de periodistas, en 1933, y esa voluntad de acompañar a las personas que han perdido a sus seres queridos siempre ha sido una constante.

En estos días de aislamiento social, aquellas personas que no cuentan ya con los seres queridos cerca y, sobre todo, los que han perdido recientemente a sus padres o familiares muy directos por la pandemia y en muchos casos siquiera han podido despedirse de ellos, sienten mucho más ese vacío y esa soledad.

En este último caso, la impotencia, el aislamiento y los dolorosos recuerdos de los últimos días sin poder estar junto a las personas que hemos perdido hacen que el duelo sea muy intenso. 

Aunque es una situación muy dura, hemos recopilado unas recomendaciones para tratar de hacer frente a estos momentos tan dolorosos para quienes han perdido a sus seres queridos.

  • Una vida juntos. Aunque no hayas podido estar con ellos los últimos días, has compartido una vida. Muchas de las personas que han perdido estos días a sus padres sin poder despedirse de ellos sienten, además del dolor de la pérdida, el no haber podido estar con esa persona en los últimos días. Y es un sentimiento muy natural. Pero debemos pensar que hemos pasado una vida entera con ellos y hemos pasado muchísimos momentos a su lado, toda una trayectoria vital que es lo que nos debe servir para estos momentos. Todo ese tiempo compartido con el ser querido.
  • Tratar de mantener el contacto con la gente. Aunque nada pueda sustituir hablar con una persona frente a frente o dar o recibir un abrazo, en el aislamiento debemos tratar de mantenernos unidos con nuestros familiares, seres queridos, amigos… Llamadas de teléfono, redes sociales, videoconferencias… No estamos solos.  “Lo que sí podemos hacer es sustituir el contacto físico por el virtual porque estamos aislados pero no estamos solos”, subraya Sara Losantos, responsable del área de la psicología del duelo de la Fundación Mario Losantos del Campo, que también da unas recomendaciones en la web de la Fundación.
  • Dejar salir el dolor. Perder a un padre, a una madre, a un familiar directo, a un ser querido en definitiva, es algo de lo más duro que nos puede pasar en la vida. Hay un profundo dolor que debe salir. En ese contacto telefónico o por videoconferencia o mediante redes sociales con familiares o personas allegadas, debemos hablar de la persona que hemos perdido, lo que le gustaba y lo que no, los momentos que habéis compartido, recuerdos bonitos… Expresar el dolor que sentimos. Y si necesitamos llorar, lloremos. Las lágrimas nos ayudan a liberar la tensión. 
  • Pronto podrá hacerse la despedida como se merecía. Esto es un paréntesis. El que no se haya podido realizar ahora el funeral como se merecía la persona que hemos perdido no significa que no se lo vayamos a dar. Todo lo contrario. Esto es sólo un paréntesis y en el momento en que podamos, vamos a darle a ese ser querido la despedida que se merecía. Pero debemos cuidarnos ahora para poder dársela cuando todo empiece a normalizarse.

 

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